Gestión + código. Construyo software de verdad en la intersección del negocio y la tecnología, sobre todo donde el turismo y la IA se cruzan.
De la gestión al código
Vengo del mundo de la gestión —administración, dirección y turismo—, donde durante años vi los problemas operativos muy de cerca. Mi única herramienta para resolverlos solía ser una presentación: describir la solución y esperar a que alguien la construyera. Aprender a programar, por mi cuenta y construyendo, cambió esa ecuación por completo: pasé de contar ideas a levantarlas.
En qué ando ahora
Hoy formo parte de Fideltour, en Operaciones: traslado la visión y los objetivos de la empresa al día a día del equipo y desarrollo por completo las herramientas internas que sostienen su operativa. Es justo donde me gusta trabajar —entre el negocio y el producto, con un pie en cada mundo—.
Lo que construyo por mi cuenta
Fuera del trabajo también construyo. Un agente de viajes con IA que arma vuelos, alojamiento y ruta a medida —y que se llevó el Primer Premio en los Premios Jóvenes Universitarios UIBempren 2025—. ZARPLINE, una marca de moda online con impresión bajo demanda. Y una investigación sobre el turismo como motor de desarrollo, con Perú como caso de estudio. Cada proyecto nació de una pregunta concreta y acabó siendo algo que funciona de verdad.
«El turismo no necesita más presentaciones sobre lo que la tecnología podría hacer. Necesita cosas que funcionen.»
Cómo pienso
Creo en construir para entender, en el código abierto como forma de multiplicar el alcance de una idea pequeña, y en que la mejor manera de validar algo es ponerlo en producción y ver qué pasa. Menos diapositivas, más cosas encendidas. Y me interesa especialmente tender puentes: entre sistemas que no se hablan entre sí y entre las personas que sí lo hacen.
Hacia dónde voy
Quiero seguir construyendo producto de verdad en la intersección de la gestión y la tecnología, con foco en turismo e IA: herramientas que ayuden a equipos, empresas y destinos a funcionar mejor, cuidando el detalle y sin prisa por aparentar. Si algo he aprendido es que las mejores soluciones no se buscan, se diseñan —dato a dato, decisión a decisión—.
¿Tienes algo entre manos donde el negocio y la tecnología se cruzan? Hablemos.